Septiembre 2026 ⏱ 10 min de lectura 👤 Equipo técnico AVR
Más de mil millones de aves mueren cada año por colisión con líneas eléctricas. La red eléctrica global necesitará instalarse o actualizarse en más de 80 millones de kilómetros antes de 2040. Sin soluciones técnicas de mitigación, esa expansión multiplicará proporcionalmente el impacto sobre la biodiversidad global y sobre la confiabilidad operativa de los sistemas eléctricos.
Las redes eléctricas son una de las infraestructuras más esenciales de la civilización moderna. También son uno de los obstáculos más letales para la fauna silvestre del planeta. No por diseño, sino por omisión. El problema no es que construyamos redes eléctricas. El problema es que durante décadas las hemos construido sin considerar que compartimos el espacio aéreo, los postes y los conductores con millones de especies que llevan en ese ecosistema mucho más tiempo que nosotros.
La escala del problema
Un número que el sector eléctrico no puede ignorar
La magnitud del impacto de las líneas eléctricas sobre la fauna silvestre solo comenzó a cuantificarse rigurosamente en la última década. Los resultados son difíciles de ignorar.

Solo en Estados Unidos, el estudio de referencia más riguroso disponible — publicado en PLOS ONE por Loss, Will y Marra del Smithsonian Conservation Biology Institute — estima que entre 12 y 64 millones de aves son muertas cada año en líneas eléctricas en ese país, con entre 8 y 57 millones muertas por colisión y entre 0,9 y 11,6 millones muertas por electrocución. En Canadá, las estimaciones alcanzan entre 6 y 230 millones de aves anuales.
La fauna afectada es mucho más que las aves y el registro científico apenas está comenzando
Cuando se habla de fauna y líneas eléctricas, el imaginario colectivo y la mayor parte de la literatura científica disponible, se centra en las aves. Pero la IUCN es explícita en su manual de referencia mundial sobre el tema: cada año las líneas eléctricas causan la muerte de millones de aves y otros animales, incluidos mamíferos, a través de electrocución y colisión con los conductores. Estos peligros generan altas tasas de mortalidad en un amplio rango de especies.
El documento llama explícitamente a una evaluación global de los riesgos de las líneas eléctricas para fauna distinta de las aves, especialmente primates y otros mamíferos, y cómo eliminarlos o al menos mitigarlos.

Por qué el sector eléctrico también pierde?
El doble impacto que convierte el problema ambiental en un problema operativo
Uno de los argumentos más poderosos para que los operadores de infraestructura eléctrica implementen soluciones de protección fauna no es moral, es financiero. Las interacciones de fauna con la red eléctrica generan simultáneamente un daño ambiental y un costo operativo medible. Las interacciones de fauna con las líneas eléctricas también son un problema para las empresas eléctricas y pueden ser costosas y perturbadoras, ya que causan cortes de energía, daños a equipos e incendios. Por eso también es del interés de las empresas evitar las interacciones adversas entre las líneas eléctricas y la biodiversidad.
Impacto ambiental — la biodiversidad que se pierde
Mortalidad directa de fauna silvestre — aves, mamíferos, reptiles — en algunos casos de especies ya amenazadas o en peligro de extinción
Fragmentación del hábitat y efecto barrera: las infraestructuras lineales como carreteras y líneas eléctricas pueden tener impactos negativos en las poblaciones de fauna silvestre hasta varios kilómetros del entorno circundante.
Pérdida de polinizadores, dispersores de semillas y controladores de plagas, con impacto cascada en los ecosistemas dependientes
Incumplimiento de compromisos de biodiversidad corporativa y criterios ESG de reporte de sostenibilidad internacional
Riesgo de sanciones regulatorias en jurisdicciones con legislación ambiental vigente, multas, suspensión de licencias, reparación de daño ambiental
Impacto operativo — el costo que la empresa paga
Interrupciones del servicio eléctrico: cuando un animal toca simultáneamente una parte energizada y una parte conectada a tierra, el arco eléctrico dispara las protecciones del circuito aguas arribaLos mamíferos pequeños y las aves causan una gran proporción de las interrupciones del suministro eléctrico y los daños a la infraestructura.
Daño físico a equipos: los arcos eléctricos generados por electrocución de fauna pueden dañar o destruir transformadores, interruptores y reconectadores, activos de alto costo de reposición
Incendios forestales iniciados por arcos de fauna en zonas con vegetación seca — con consecuencias potencialmente catastróficas y responsabilidad legal del operador
Multas regulatorias por incumplimiento de estándares de calidad del servicio y compensaciones a usuarios afectados por las interrupciones

La red eléctrica global se va a duplicar — y con ella el riesgo para la fauna, si no actuamos
El mayor catalizador del problema en las próximas dos décadas no es la red existente, es la red que está por construirse. La transición energética global hacia fuentes renovables requiere una expansión masiva de la infraestructura de transmisión y distribución. Los actuales 100 millones de kilómetros de líneas eléctricas a nivel global se proyecta que se duplicarán en las próximas décadas.
Para 2040, más de 80 millones de kilómetros de líneas eléctricas necesitarán instalación o actualización a nivel global como parte de la transición energética. Sin medidas de mitigación integradas desde el diseño, esa expansión multiplicará proporcionalmente los eventos de mortalidad de fauna silvestre, en ecosistemas de alta biodiversidad donde la infraestructura eléctrica llega precisamente porque hasta ahora no había llegado.

La paradoja de la transición energética: La electrificación del uso de energía y el incremento de la energía renovable son fundamentales para limitar el aumento de temperatura global a 1,5°C y, por lo tanto, para abordar la pérdida global de biodiversidad. Sin embargo, sin una planificación cuidadosa y una gestión adecuada, la huella en expansión de la infraestructura de energía renovable podría, en sí misma, impulsar el declive de la biodiversidad. Construimos energía limpia que amenaza la biodiversidad que queremos preservar — a menos que integremos las soluciones de mitigación desde el diseño del proyecto.
Las regiones de mayor riesgo donde la fauna es más diversa y la red eléctrica está creciendo más rápido

El problema tiene solución y la ingeniería lleva décadas desarrollándola
Lo que hace especialmente grave la situación descrita no es la falta de soluciones. Es la falta de implementación de soluciones que ya existen, están probadas y son económicamente viables. Simples y poco costosas alteraciones al diseño de los postes de las líneas eléctricas podrían reducir la mortalidad anual en más del 50%. El desafío no es técnico, es de conocimiento, voluntad de implementación y diseño desde el inicio de los proyectos.
Las soluciones disponibles se organizan en tres categorías técnicas, según el mecanismo de impacto que abordan:
Dispositivos anticolisión que hacen visibles los conductores a la fauna en vuelo: Desviadores de aves, marcadores de líneas, balizas reflectoras.
Dispositivos que aíslan las partes energizadas accesibles para la fauna: Cubiertas aislantes para conductores, cubiertas para bujes de transformador, disuadores de aves tipo raptor guard, guardas contra animales trepadores.
El principio técnico fundamental: Los dispositivos anticolisión y los dispositivos antielectrocución no son intercambiables, abordan mecanismos de impacto distintos y se instalan en puntos distintos de la red. La selección correcta depende del tipo de línea (transmisión vs. distribución), el nivel de tensión, el tipo de apoyo y la fauna presente en el corredor del proyecto. Un plan de protección efectivo puede requerir ambas categorías de dispositivos en el mismo proyecto.
El reto técnico que la ingeniería eléctrica no puede seguir postergando
La coexistencia entre infraestructura eléctrica y fauna silvestre no es un objetivo aspiracional, es un desafío de ingeniería con soluciones disponibles, probadas y económicamente viables. El problema no es técnico. Es de diseño, de planificación y de voluntad de implementación.
Cada proyecto de infraestructura eléctrica que se construye hoy sin considerar el impacto sobre la fauna es una oportunidad perdida. Porque el costo de integrar las soluciones en el diseño original es una fracción del costo de remediarlas después, ya sea en términos de restauración ambiental, sanciones regulatorias, o reparación de equipos dañados por eventos de fauna.
La red eléctrica global se va a duplicar antes de 2040. La fauna silvestre del planeta no puede esperar a que esa duplicación ocurra sin medidas de mitigación. La ingeniería tiene las herramientas. El sector eléctrico tiene la responsabilidad de usarlas.
¿Tiene un proyecto de infraestructura eléctrica que requiere soluciones de protección de la fauna?
En AVR Ingeniería y Suministros suministramos el portafolio completo de dispositivos anticolisión y antielectrocución para redes de distribución y transmisión, con asesoría técnica para la selección correcta según el tipo de línea, el nivel de tensión y la fauna del corredor de su proyecto.
Equipo técnico — AVR Ingeniería y Suministros